Los aportes de Nilda Guglielmi a la historiografía argentina
Nilda Guglielmi's contributions to Argentine historiography
José Emilio Burucúa
(Academia Nacional de la Historia)
Gerardo Rodríguez
(Universidad Nacional de Mar del Plata - CONICET - Academia Nacional de la Historia)
Resumen: La Europa medieval resulta un mundo fascinante y vibrante, profundamente conectado, donde las ideas, las culturas y los saberes se entrelazaban en un tisú común que sentó las bases de la civilización occidental, como han postulado no pocos historiadores y pensadores de nuestro tiempo. Nilda Guglielmi (12/04/1928 - 30/07/2024), entre ellos, ha abordado, a lo largo de su obra, diferentes aspectos de dicho tejido, prestando especial atención de manera original a los aspectos culturales, sociales y políticos de la Edad Media, lo que la ha posicionado como una referencia internacional de la investigación histórica y el debate historiográfico de la República Argentina y como maestra de muchos de los medievalistas de nuestro país.
Palabras clave:Nilda Guglielmi; Edad Media; historiografía argentina.
Abstract:
Medieval Europe is a fascinating and vibrant world, deeply connected, where ideas, cultures, and knowledge were intertwined in a common fabric that laid the foundations of Western civilization, as many historians and thinkers of our time have postulated. Nilda Guglielmi (April 12, 1928 - July 30, 2024), among them, has addressed, throughout her work, different aspects of this fabric, paying special attention in an original way to the cultural, social, and political aspects of the Middle Ages. This has positioned her as an international reference for historical research and historiographical debate in the Argentine Republic and as a mentor to many of our country's medievalists
Keyword: Nilda Guglielmi; Middle Age; Argentine historiography.
Recibido en 10/05/2025
Aceptado en 14/06/2025
La Europa medieval resulta un mundo fascinante y vibrante, profundamente conectado, donde las ideas, las culturas y los saberes se entrelazaban en un tisú común que sentó las bases de la civilización occidental, como han postulado no pocos historiadores y pensadores de nuestro tiempo. Nilda Guglielmi (12/04/1928 – 30/07/2024), entre ellos, ha abordado, a lo largo de su obra, diferentes aspectos de dicho tejido, prestando especial atención de manera original a los aspectos culturales, sociales y políticos de la Edad Media, lo que la ha posicionado como una referencia internacional de la investigación histórica y el debate historiográfico de la República Argentina y como maestra de muchos de los medievalistas de nuestro país.
Es por ello que la Academia
Nacional de la Historia, en sesión privada del 13 agosto de 2024 recordó su
impronta y convocó a la comunidad científica a participar, para los días
28, 29 y 30 de abril de 2025, en el Encuentro Internacional “Burgueses,
mujeres, viajeros y marginados. In memoriam Nildae Guglielmi”,
organizado de manera conjunta con la Universidad Nacional de La Pampa y la
Universidad Nacional de Mar del Plata, en el dossier para Investigaciones y
Ensayos, que ahora presentamos, “Los aportes de Nilda Guglielmi a la
historiografía argentina”, y a la presentación de originales para Gente de
la Edad Media y de otros tiempos, libro digital editado por Miguel Ángel De
Marco, Lidia Raquel Miranda y Gerardo Rodríguez, que habrá de publicarse a
comienzos de 2026.
Nilda Guglielmi ocupaba desde 1994 y hasta el momento de su fallecimiento, el sitial 35 como Académica de la Academia Nacional de la Historia. En dicha institución se desempeñó como Académico prosecretario (2003-2005) y Académico secretario durante tres períodos consecutivos (2006-2008, 2009-2011 y 2012-2014) y fundó y dirigió el Grupo de trabajo EuropAmérica (2013-2024).
Un repaso rápido por su curriculum vitae nos informa que realizó sus estudios en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (Argentina), donde se graduó como Profesora, Licenciada y Doctora en Letras y, posteriormente en la Universidad d’Aix-Marseille (Francia), donde obtuvo su título de Docteur de l’Université especializada en Historia. En su trayectoria se señala también su perfeccionamiento constante en el exterior, especialmente en Francia e Italia y la obtención de diversas becas, entre otras las que destacan las otorgadas por el Gobierno de Francia y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina.
En los últimos años se ocupó personalmente de completar su entrada en Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Nilda_Guglielmi y de generar su página Web https://www.nildaguglielmi.com. En ambas registra que ha publicado más de cien artículos en revistas especializadas, de Argentina (Cuadernos de Historia de España, Anales de Historia Antigua y Medieval, Filología, Humanidades, Cuadernos del Sur, Clío, Temas medievales y Cuadernos Medievales), España (Hispania, Acta Mediaevalia, Anuario de Estudios Medievales y Revista de la Universidad de Santiago de Compostela), Francia (Cahiers de Civilisation médiévale, Cahiers sur la pauvreté y Razo), Italia (Nuova Rivista Storica y Ludicaannali di storia e civiltà del gioco) e Inglaterra (The Journal of Medieval History), veintidós libros, desde la edición crítica de la Crónica de Giovanni Villani (1967) hasta Semblanza de mujeres medievales (2022) y participado como colaboradora en los volúmenes homenaje a René Crozet, Edmond-René Labande, Manuel García-Pelayo, Jean Gautier-Dalché, Claudio Sánchez Albornoz, Emilio Sáez, Ferrán Valls y Taberner, Jacques Heers, Jean Delumeau, Geo Pistarino, Manuel Riu Riu, Humberto Baquero Moreno, Michel Balard, María Estela González de Fauve, Jorge Estrella y Salvador Claramunt.
Ha sido profesora de la Universidad
Nacional del Sur, de la Universidad Nacional de La Plata y de la Universidad de
Buenos Aires. Ha sido profesora contratada de la Universidad de Florencia y profesora
invitada de las Universidades de Barcelona, Alcalá de Henares, Castilla-La
Mancha, Sevilla y Madrid (España), de Porto (Portugal), de París-Sorbonne,
Niza, Estrasburgo (Francia), de Florencia, Roma, Bolonia, Génova (central y
delegación de Acqui Terme), de Cagliari (Italia) y de Mar del Plata (Argentina).
Fue Investigadora Superior en el Consejo Nacional de Investigaciones
Científicas y Técnicas de Argentina (hasta diciembre 2003).Ha sido delegada
para América Latina del Repertoire International des médiévistes.
Ha presidido el Comité Argentino de Ciencias Históricas adherido al Comité
Internacional de Ciencias Históricas (1999-2000) y dirigido el directora del
Instituto de Historia Antigua y Medieval de la Facultad de Filosofía y Letras
de la Universidad de Buenos Aires (1987-1990) y del el Grupo de
Investigación y Estudios Medievales de la Facultad de Humanidades de la
Universidad Nacional de Mar del Plata (1997-2024). Ha sido co-directora de un
proyecto de investigación CNRS-CONICET. Ha sido directora del Programa de
Investigaciones Medievales (PRIMED), dependiente de CONICET hasta 2001. Fundó la
revista Temas medievales y la colección de monografías Temas
y testimonios. Ha sido miembro del Consejo asesor el Instituto
Multidisciplinario de Historia y Ciencias Humanas (CONICET), Vicepresidente de
la Comisión Asesora de Historia y Antropología del Consejo Nacional de
Investigaciones Científicas y Técnicas (1993 a 1997). Fue también Miembro
correspondiente de la Real Academia de la Historia de España, de la
Academia Nacional de la Historia de Venezuela, de la Academia Nacional de la
Historia de Perú y de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona, así como Académica
de la Accademia degli Immobili de Alesandria (Italia). Obtuvo el título Doctor honoris
causa de la Universidad Nacional de Cuyo (2005), fue Miembro de la
Comisión para la profundización biográfica de los santos y beatos de la
Soberana Orden de Malta (1997) y fue nombrada Cavaliere della República
Italiana en virtud de sus méritos académicos.
Como estos merecimientos demuestran Nilda Guglielmi fue una investigadora de fuste y una docente con cualidades oratorias extraordinarias. Sus trabajos iniciales, relacionados con la Historia de España y bajo la dirección de Claudio Sánchez Albornoz, tuvieron una impronta de corte institucionalista, perspectiva que complementó con sus indagaciones sobre el ámbito social y cultural, guiada por José Luis Romero y Georges Duby. Es este vínculo con la historiografía francesa la que la distingue como la gran difusora de la Historia de las mentalidades en nuestro país.
Debatió sobre las estructuras de la sociedad medieval, en particular sobre el ordenamiento de la sociedad feudal y la sociedad burguesa, eludiendo las discusiones transicionales, y sobre la historia de las mujeres, anticipando en la década de 1980 las discusiones en torno al género en la historia que se consolidaría, años después, como línea epistemológica de la mano de las demandas sociales de las mujeres. Una faceta muy particular de su sapiencia fue el conocimiento de la obra de Jorge Luis Borges, familiaridad con la producción del escritor argentino que le permitió comprender su influencia en la obra de Umberto Eco.
Los temas hispánicos en sus indagaciones fueron cediendo lugar a los propios de la Historia de Francia y de Italia, lo que la llevó a convertirse en referencia insoslayable de los debates historiográficos sobre los vínculos de la Historia y la Literatura –en particular la importancia de las fuentes literarias para la reconstrucción de las sociedades de la plena y baja Edad Media–, la configuración de grupos marginados –en los que incluía desde campesinos a viajeros, cruzados, niñas, solteras, viudas y ancianas–, las posibilidades de la reconstrucción de la vida cotidiana –de los sectores acomodados y de los grupos más humildes–, las disputas en torno al cuerpo y la alimentación –en especial las místicas–, y las discusiones en torno a lo político en las ciudades italianas, del centro y norte, entre los siglos XIII y XV –tanto a nivel discursivo como de la propia práctica-.
Algunas de sus lecturas sobre mentalidades, imaginario y discurso político pueden señalarse como precursoras de las actuales indagaciones sensoriales y de conceptos cercanos a las actuales consideraciones de los grupos políticos como comunidades emocionales y sensoriales.
A Guglielmi le interesaron también los mecanismos y las maneras en que las personas, los grupos sociales y las instituciones difundieron las ideas, y cómo estas fueron discutidas y reapropiadas por sujetos y entidades de diferentes momentos y lugares. Por ello le prestaba especial atención a las diversas fuentes documentales que dan cuenta de este fenómeno, fuentes que recurrieron a la palabra como forma de diálogo, de encuentro pero también de tensión y dominio colonial. En este sentido, indagó sobre la presencia de grupos religiosos en Asia y en América, recurriendo a las cartas de los viajeros, los relatos de los cruzados, a las crónicas de Indias y a las catequesis para entender cómo la Europa medieval se expandió más allá de sus fronteras territoriales y espaciales. En parte por esta razón, para recoger la impronta de Europa más allá de sus límites físicos, el grupo de la Academia que ella fundó lleva el nombre EuropAmérica.
Sus apreciaciones sobre la importancia de los tiempos medievales y la necesidad de difundirlos más allá de la esfera erudita le abrieron las puertas a la escritura de divulgación científica y periodística y sus columnas supieron ganar un espacio destacado en los diarios de Argentina. A la vez, su férrea defensa de la cientificidad del campo de la historia medieval y de la relevancia de sus investigaciones le valió el reconocimiento en los diversos ámbitos institucionales nacionales en los que actuó: la Universidad, el CONICET y la Academia Nacional de la Historia.
También como parte de su aporte científico, es necesario destacar que, a lo largo de su vida académica, Nilda Guglielmi inició perspectivas de análisis, propició grupos de investigación y formó de manera integral a sus discípulos. Como maestra siempre se preocupó por su labor, y los alentó a que conocieran a fondo la documentación, las disputas historiográficas, los debates en torno a las Ciencias Sociales y las Humanidades, y a que practicaran la buena escritura de la Historia.
En la conferencia de cierre de la primera jornada de “Burgueses, mujeres, viajeros y marginados. In memoriam Nildae Guglielmi”, Fernando Devoto, actual Presidente de la Academia Nacional de la Historia, ofreció una sentida y, al mismo tiempo, objetiva semblanza “Para un retrato de Nilda Guglielmi, historiadora, ensayista, profesora”. Entre otros aspectos, destacó su espíritu inquieto, que la llevó a dar grandes saltos hacia adelante y en solitario, a lo largo de su vida académica, desde sus etapas iniciales de su formación y sus disputas con don Claudio Sánchez Albornoz hasta sus verdaderos combates por la Edad Media, tanto por la investigación de archivo como por la supervivencia, en el mundo actual, de un amplio imaginario medieval. Es por eso que, para Devoto, hay muchas Nildas en Nilda y hay varios niveles de análisis en sus trabajos, que nunca perdieron su raíz filológica.
Borges, cautivado por la potencia de la Divina Comedia, en “La última sonrisa de Beatriz”, afirma que esta obra, en general, y ciertas descripciones en particular del Paraíso son algunas de las líneas más conmovedoras de la literatura, es decir manifiesta expresamente la misma fascinación que Nilda sintió por Dante y la literatura italiana medieval, así como por la Edad Media en su conjunto, embeleso que explica por qué fue una lectora tan asidua y calificada del escritor argentino.
En procura de recordar y homenajear
a esas tantas Nildas, el dossier que ofrecemos brinda algunas reflexiones en
torno a la vitalidad de la historia y de la historiografía de anclaje medieval,
pero situada en el sur americano, dado que remiten a indagar en el origen de
muchos signos de identidad de la sociedad actual, avanzar en los procedimientos
y valores de la ciencia histórica y defender las posibilidades del
neomedievalismo en sus diversas formas de expresión y reconocimiento. Pero
también profundiza en dos las líneas de investigación promovidas por
Guglielmi: la configuración de un imaginario político, social, cultural y
sensorial a partir del análisis de fuentes escritas de los siglos XIII al XV y
la importancia del medievalismo en la agenda de la investigación social.
Gerardo Rodríguez, en “Albertano de Brescia: fundamentos sensoriales del Ars loquendi et tacendi (mediados del siglo XIII)” propone un abordaje desde la Historia sensorial del Ars loquendi et tacendi, tratado de Albertano de Brescia de mediados del siglo XIII, con la finalidad de caracterizar la jerarquía sensorial que se desprende de él. El trabajo es resultado de los últimos intercambios intelectuales de Nilda Guglielmi con el autor, realizados durante la tarea de traducción de la obra mencionada, de la cual se citan algunos fragmentos útiles al análisis.
Federico J. Asiss-González, en “Necropolítica en San Juan de Peñafiel. Reactivación sensorial y economía monumental del recuerdo (Valladolid, siglo XIV)”, aborda desde un marco necropolítico dos acciones llevadas a cabo por don Juan Manuel entre las décadas de 1320 y 1340: la construcción del convento de San Juan de Peñafiel, como panteón personal y familiar, y la composición de sus obras, que se acabaron compilando en un volumen canónico depositado en el convento. Don Juan Manuel logró establecer un complejo dispositivo ritual, discursivo y memorial que se aglutinó bajo la noción de monumentum, es decir, un espacio sepulcral que se articula con un discurso historiográfico para provocar efectos políticos precisos en los sucesivos presentes. Para abordar dicho dispositivo arquitectónico-memorial en el Libro de las tres razones analiza la gestación y desarrollo del convento y su obra literaria, el activo rol de los dominicos y, particularmente, la funcionalidad de la predicación.
Lidia Raquel Miranda, en “Forma mentis tamen muris”. Casa, comida y percepción de la ciudad en la fábula de los dos ratones en el Libro de Buen Amor y el Libro de los gatos (siglo XIV), presenta en forma de ensayo el examen de la imagen literaria de la ciudad medieval que ofrecen la fábula del ratón rural y el ratón urbano, presente en el Libro de Buen Amor y en el Libro de los gatos, ambos del siglo XIV, a través del tema de la casa y la comida. En los dos relatos la oposición entre sobriedad/escasez y exceso/abundancia en la esfera culinaria de la vida ratonil se proyecta, por vía metafórica, al campo moral, con alcances particulares en cada libro. Pero más allá de eso, las vicisitudes de los ratones iluminan ciertos aspectos de la vida cotidiana en las ciudades medievales de la baja Edad Media que conducen el argumento del ejemplo, principalmente el nivel de conflictividad que las relaciones sociales y económicas tenían para sus habitantes y visitantes.
Por su parte, Laura Marcela Carbó, en “La conquista de Damasco en la Vita Tamerlani de Bertrando de Mignanelli (1416)”, enumera y analiza los recursos historiográficos del autor al describir los crímenes de guerra cometidos contra la población y los bienes damascenos. El trabajo, en su minucia expositiva, deja abierta la posibilidad a la comparación con otras fuentes contemporáneas al sienés que relatan con similar espanto el doblegamiento de la tradicional ciudad musulmana.
Finalmente, Amanda Brandão Araújo Moreno, en “Medievalismos contemporáneos en el noreste de Brasil: historia, temas, música y producción literaria”, identifica y valora la presencia y resignificación de elementos medievales en las expresiones culturales del noreste de Brasil en la contemporaneidad, partiendo de un recorrido desde la época colonial hasta la actualidad. Con una perspectiva interdisciplinaria, examina manifestaciones como la literatura de cordel, el Movimiento Armorial y algunas incursiones de elementos medievales en la música. Demuestra que, más que una simple preservación de arquetipos, existe un proceso dinámico de residualidad, relectura y adaptación de la herencia medieval, al configurar narrativas que expresan resistencias, identidades regionales y respuestas a los desafíos históricos y sociales de la región y, en especial, del sertão. La correlación con figuras como el caballero, la épica heroica y el combate entre el bien y el mal en el contexto nordestino ilustra cómo la tradición medieval se convierte en una herramienta crítica y de tensiones frente a la modernidad y la globalización.
Estamos convencidos de que con estas páginas recuperamos y volvemos a leer ideas y propuestas de Nilda Guglielmi, a partir de las actuales perspectivas históricas, en un diálogo interdisciplinar e intergeneracional tal como ella propició, principalmente en la Academia Nacional de la Historia.